
Y Cenicienta tiró por el aire sus zapatos de tacón, se soltó el pelo, aspiró seguidamente varias bocanadas de humo rubio y se sumergió plácidamente en un Gin Tonic, sonriendo de par en par desde su boca rojo escarlata. El príncipe añadió más limón a la copa y echó a caminar.
10 comentarios:
Que bueno, si señor, me gusta. Y cenicienta era una drag Queen y el principe un camarero gay, jijiijij
Gracias por tu aporte Núria y bienvenida! y desde luego que Cenicienta es más alternativa de lo que pensábamos!! ;D
Un abrazo.
Qué casualidad!! precisamente el post que publiqué a noche va también de una Cenicienta alternativa.
Buenísimo!
;)
Vaya, ¡que coincidencia Pulgacrot!, aquí se publicó a las 00:00h. por si alguien encontraba el zapato de cristal (o los zapatos en este caso)...ja,ja... pero mucho me temo que no aparecen.
Un abrazo y me alegra leerte de nuevo.
Guauuu!! asi da gusto pasarse por aqui, con cenicientas que rompen tabues y perjuicios... Genial. como siempre guapa!
Besitos.
Mar.
Ja,ja... El Mar, que lujo leerte después de las vacaciones y ya sabes que por aquí somos muchas estas Cenicientas... ;P
Besos.
Mucho mejor así, el cuento gana!!!
Opinco como tú Fosca y bienvenida por aquí! ;)
Saludos.
¡Como cambió el cuento! :)
Como siempre, un placer volver a tus entradas, escritora.
Bss.
El placer es todo mio Mar (ya tenía ganas de volver a leerte).
Un gran beso y hasta pronto!. ;)
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